Maduro en la UCR: un lujo

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Sucede que la Universidad de Costa Rica estaría gestionando la visita de “tres presidentes latinoamericanos de izquierda” en el marco de la cumbre de la CELAC, según informa Noticias Monumental con sendos adjetivos, que para no decir que son más añejos que el swing criollo, ¡digamos que son vintage! (Est 1989).

Los susodichos serían el presidente de Bolivia, Evo Morales, el de Uruguay, José “Pepe” Mujica, y el de Venezuela, Nicolás Maduro.

El titular disparó de inmediato el ardor de los opinadores del like, escandalizados porque nuestra principal casa de Estudios Superiores abra sus puertas a las ideas del socialismo del siglo XXI. ¡Pero qué escándalo!

Olvidan que…  cómo decirlo…  ¡para eso son las universidades!

¿En qué cabeza cabe que una universidad deba cerrar sus puertas a las ideas y palabras de quién sea? Puede haber consenso -no es muy difícil- en que Nicolás Maduro es poco menos que un pelafustán, ¿pero quién no querría escucharlo?

Oir a Maduro hoy, en el contexto de inflexión histórico al que se enfrenta Venezuela, es para decirlo como es: una cita con la historia. Un absoluto privilegio y un lujo, que se desearían los estudiantes de cualquier universidad medianamente seria del planeta. No se diga ya, los periodistas medianamente serios.

Para tranquilidad de los derechudos  acérrimos autoconvencidos, recordemos que ninguna circunstancia le hace más daño a un personaje como Maduro, que abrir la boca. Para terror de cualquier demócrata convencido, ninguna circunstancia le hace más daño a una democracia que la falta de pluraridad, el blindaje ideológico, y la persecución de las ideas; incluso de las idiotas.

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